
El éxito y la popularidad de los bingos en vivo en los últimos años ha sido innegable, no obstante desde hace algún tiempo hay circunstancias que nos llevan a pensar que el futuro del juego de bingo en vivo podría verse complicado por una serie de factores que actúan en su contra. Uno de estos factores que ha empezado a condicionar la presencia de jugadores en salas de bingo es el poder o no fumar dentro de ellas.
Una fuerte tendencia ha llevado a la mayoría de las salas de bingo a restringir y limitar el cigarrillo dentro de sus complejos, y una de las consecuencias directas de este tipo de medidas fue una fuerte caída en la cantidad de jugadores de bingo que asisten a las salas tradicionales. No obstante esta regulación además de alejar a una gran porción de aficionados tuvo una segunda consecuencia, la de llevar a las salas de bingo a un público que había dejado de concurrir por los efectos nocivos que el cigarrillo estaba teniendo en su salud.
Muchos jugadores de bingo mayores de edad, enfermos de pulmones y alérgicos al humo han retomado su presencia en los juegos de bingo en vivo gracias a la prohibición del cigarrillo en espacios cerrados de este tipo, lo que tambien representa un gran beneficio para los operadores que habrían sentido el impacto negativo de esta regulación en un primer momento. Toda causa tiene sus pro y sus contra, y en este sentido las salas de bingo no son la excepción, por lo que todo lo que ocurra en la sociedad afecta directamente el presente y el futuro de las mismas.

